Pocha la base: en una cazuela, calienta el AOVE a fuego medio. Añade la cebolla con una pizca de sal y cocina 8–10 min, hasta que esté blanda y translúcida (sin dorar).
120 gr. de cebolla (picada), 20 ml. de aceite de oliva virgen extra, 6 gr. de sal (ajustar al final)
Añade verduras: incorpora la patata y el calabacín. Rehoga 2–3 min removiendo para que cojan sabor.
200 gr. de patata (pelada; en dados), 600 gr. de calabacín (con piel, lavado; en dados)
Cuece: vierte el caldo (o agua) hasta casi cubrir las verduras. Lleva a ebullición y baja a fuego medio. Cocina 12–15 min o hasta que la patata esté tierna.
750 ml. de caldo de verduras (o agua)
Tritura: aparta del fuego y tritura con batidora de mano hasta que quede muy fina. Si la quieres más ligera, añade un poco más de caldo/agua; si la quieres más espesa, deja hervir 2–3 min sin tapa.
Ajusta y sirve: prueba y ajusta de sal y pimienta. Si quieres, añade el zumo de limón. Sirve con un hilo de AOVE y el topping elegido.
Pimienta negra al gusto, 10 ml. de zumo de limón (opcional, para realzar), Para servir, un chorrito de AOVE + picatostes/semillas