Albóndigas de pavo en salsa de tomate y puerro
Albóndigas tiernas cocinadas en una salsa casera de tomate y puerro. Un plato de cazuela fácil de acompañar con arroz o pan.
Estas albóndigas de pavo se terminan dentro de la salsa, de modo que quedan jugosas y el tomate recoge todo el sabor de la cazuela. El puerro aporta una base suave y viene muy bien en otoño, cuando apetece volver a los platos que se comen con cuchara y un buen trozo de pan.
La carne picada debe mantenerse fría hasta el momento de formar las piezas. Mezcla solo lo necesario, sin apretar demasiado, y cocina una albóndiga pequeña de prueba si quieres comprobar la sazón. Para servirlas con seguridad, asegúrate de que estén completamente cocinadas en el centro; el tiempo puede variar según su tamaño.
Paso a paso
- Mezcla el pan rallado con la leche y deja reposar 5 minutos. Añade el pavo, el huevo, medio ajo picado, el perejil, sal y pimienta. Integra con suavidad hasta que no queden zonas separadas.
- Forma 20 albóndigas de tamaño parecido con las manos ligeramente humedecidas. Déjalas en una bandeja y vuelve a lavarte las manos y los utensilios que hayan tocado la carne cruda.
- Calienta dos cucharadas de aceite en una cazuela. Dora las albóndigas por tandas a fuego medio, girándolas con cuidado. No hace falta cocinarlas por dentro todavía; retíralas cuando tengan color.
- Añade el aceite restante, el puerro picado y el medio ajo reservado. Cocina 8 minutos a fuego bajo, hasta que el puerro esté muy tierno. Incorpora el tomate y el caldo.
- Cuece la salsa 10 minutos y vuelve a colocar las albóndigas. Tapa parcialmente y cocina 12–15 minutos a hervor suave, moviendo la cazuela de vez en cuando para que no se peguen.
- Abre una albóndiga grande y comprueba que el centro esté completamente hecho, sin zonas crudas. Ajusta de sal, deja reposar 5 minutos y sirve con la salsa bien repartida.
Los consejos de Lola
Si la mezcla está demasiado blanda para formar las piezas, déjala 15 minutos en la nevera antes de añadir más pan. Un exceso de pan rallado puede dejar las albóndigas secas.
La salsa admite una zanahoria muy picada junto al puerro. Para recalentar, lleva el conjunto a una temperatura uniforme y añade un chorrito de agua si el tomate se ha espesado.
Redacción de Chequebo · Actualizada el 4/10/2026

