Arroz meloso de setas y tomillo
Arroz de grano redondo cocinado con setas y caldo caliente, removido lo justo para dejar una textura melosa sin pasarlo.
Un arroz meloso de setas es una buena manera de llevar el otoño al plato sin complicar demasiado la compra. Puedes utilizar champiñones y una pequeña cantidad de setas de temporada, o elegir una mezcla cultivada si prefieres un resultado constante. El tomillo acompaña sin tapar el sabor y el queso final es opcional.
Ten el caldo caliente antes de empezar y sirve el arroz en cuanto alcance el punto. Un arroz meloso no espera bien: sigue absorbiendo líquido incluso fuera del fuego. La cantidad exacta de caldo depende del tipo de arroz y de la anchura de la cazuela, por eso conviene reservar un poco para ajustar al final.
Paso a paso
- Limpia las setas y córtalas en trozos. Calienta una cucharada de aceite en una cazuela amplia y saltéalas por tandas a fuego vivo hasta que se doren. Sala ligeramente y reserva.
- Baja a fuego medio, añade el aceite restante y cocina la cebolla picada durante 8 minutos. Incorpora el ajo y el tomillo; remueve un minuto sin dejar que el ajo se queme.
- Añade el arroz y rehógalo 2 minutos. Vierte el vino y deja que se evapore casi por completo, removiendo para recoger el fondo de la cazuela.
- Incorpora unos 800 ml de caldo caliente y mantén un hervor medio-suave. Remueve de vez en cuando, sin batir constantemente, y añade más caldo a medida que el arroz lo absorba.
- A los 12 minutos, devuelve las setas a la cazuela. Continúa 5–7 minutos, probando el grano: debe quedar tierno por fuera y con una ligera resistencia en el centro.
- Retira del fuego cuando todavía conserve caldo cremoso. Añade el queso si lo utilizas, ajusta de sal y pimienta y deja reposar solo 2 minutos antes de servir.
Los consejos de Lola
Si usas setas silvestres, compra ejemplares identificados por profesionales; no consumas setas recolectadas sin una identificación experta. Las cultivadas funcionan perfectamente en esta receta.
Para una versión sin queso, termina con una cucharada de aceite de oliva. Si sobra, el arroz perderá la textura melosa al enfriarse, pero puede aprovecharse bien recalentado con un poco de caldo.
Redacción de Chequebo · Actualizada el 4/10/2026

