Crema de calabaza y zanahoria en cazuela
Calabaza, zanahoria y una cazuela: poco más hace falta para una crema reconfortante. Vamos a darle sabor y a dejar la textura a tu gusto, sin complicaciones.

Esta es una de esas cremas que encajan muy bien cuando quieres cocinar verduras sin complicarte con demasiados pasos. La calabaza y la zanahoria ponen el toque dulce, la cebolla aporta sabor y la patata ayuda a darle cuerpo. No hace falta nata para conseguir una textura suave.
La preparamos en una cazuela de toda la vida y la terminamos con la batidora de mano. Puedes servirla de primero o acompañarla con una tostada para una cena sencilla. Antes de empezar, corta las verduras de tamaño parecido y busca una cazuela donde quepan con holgura. Eso ayuda a que se cocinen de forma más uniforme y te deja espacio para remover.
Paso a paso
- Prepara las verduras. Pela la calabaza, las zanahorias y la patata. Córtalas en dados de unos dos centímetros y pica la cebolla. Procura que los trozos sean similares para no encontrarte con zanahoria dura mientras el resto ya está hecho.
- Haz una base suave. Calienta dos cucharadas de aceite de oliva en la cazuela a fuego medio-bajo. Añade la cebolla y cocina 7–8 minutos, removiendo de vez en cuando. Queremos que esté tierna, sin dorarse demasiado: si se pega o toma color muy rápido, baja el fuego.
- Añade verduras y caldo. Incorpora la calabaza, la zanahoria y la patata, remueve y vierte los 750 ml de caldo de verduras. Lleva a ebullición y después reduce el fuego. Deja cocinar unos 25 minutos con la tapa entreabierta, manteniendo un hervor suave.
- Mira el punto de cocción. Pincha un trozo de zanahoria y otro de patata con un tenedor. Deben atravesarse con facilidad. Si aún están firmes, dales unos minutos más y comprueba de nuevo; el tamaño del corte influye más de lo que parece.
- Tritura con cuidado. Retira la cazuela del fuego y deja que baje la temperatura. Usa la batidora de mano siguiendo sus instrucciones para alimentos calientes. Mantén el cabezal sumergido, sin levantarlo mientras gira, para reducir las salpicaduras.
- Ajusta y lleva a la mesa. Prueba la crema y añade sal y pimienta al gusto. Si está espesa para ti, incorpora algo más de caldo poco a poco. Si usas caldo ya salado, prueba antes de añadir sal. Sirve con un hilo de aceite de oliva por encima.
Los consejos de Lola
Para una textura más ligera, añade el caldo extra al final, en pequeñas cantidades. No hace falta convertirla en una sopa: para, mezcla y decide si quieres añadir un poco más.
Puedes terminar cada plato con picatostes, semillas o unas hierbas picadas. Una tostada con queso también combina bien si quieres que la cena tenga algo más de cuerpo. Estos acompañamientos son opcionales y se añaden al servir.
Si te organizas para cocinar con antelación, guarda la crema en la nevera en un recipiente adecuado y cerrado, sin dejarla durante horas a temperatura ambiente. Al recalentar, remueve y ajusta con un poco de caldo si se ha espesado.
Redacción de Chequebo · Actualizada el 18/10/2026

