Pollo guisado con patatas y puerro
Pollo de cazuela con patatas, puerro y zanahoria. Un guiso sencillo con salsa ligada y tiempos claros para cocinar las piezas por dentro.
El pollo guisado es uno de esos platos que permiten cocinar toda la comida en una cazuela. El puerro y la zanahoria crean una base suave, mientras las patatas terminan dentro de la salsa y absorben su sabor. No hace falta un sofrito complicado, pero sí dar tiempo a que las verduras se ablanden.
Elige trozos de pollo de tamaño parecido para que terminen a la vez. Mantén la carne cruda separada del resto de ingredientes y no la laves, porque las salpicaduras pueden contaminar la cocina. Un termómetro limpio ayuda a comprobar el centro sin depender únicamente del color de la salsa o del exterior.
Paso a paso
- Seca el pollo con papel de cocina y salpimienta. Lava los puerros y corta su parte blanca en rodajas. Pela zanahorias y patatas; corta las primeras en medias lunas y las patatas en trozos medianos.
- Calienta el aceite en una cazuela amplia. Dora el pollo por tandas durante unos 8 minutos en total, girando las piezas. Retira a un plato limpio; todavía no estará cocinado por dentro.
- Baja el fuego y añade puerros, zanahorias y ajo picado. Cocina 8 minutos, removiendo y despegando el fondo. Vierte el vino y cuece 3 minutos para reducirlo.
- Devuelve el pollo, añade laurel y caldo. Lleva a un hervor suave y cocina 15 minutos con tapa. Evita un hervor violento, que puede endurecer la carne y evaporar demasiado líquido.
- Incorpora las patatas y cuece 15–20 minutos más. Remueve moviendo la cazuela y comprueba que la patata esté tierna. Añade caldo caliente si hace falta.
- Mide la parte más gruesa del pollo sin tocar el hueso: debe alcanzar 75 °C durante 30 segundos. Si no llega, prolonga la cocción. Retira el laurel, ajusta de sal y deja reposar 5 minutos antes de servir.
Los consejos de Lola
Si prefieres una salsa más ligada, aplasta un trozo de patata y mézclalo con el caldo. No necesitas añadir harina al principio.
El vino puede sustituirse por 100 ml de caldo. Si sobra, retira la carne de los huesos antes de guardarla para facilitar el recalentado; conserva todo refrigerado en recipientes adecuados.
Redacción de Chequebo · Actualizada el 18/10/2026

