Salsa de tomate y zanahoria en Monsieur Cuisine
Una salsa casera de tomate con zanahoria y albahaca, para acompañar pasta, arroz o verduras. Incluye cómo ajustar la textura sin añadir azúcar.
Los últimos tomates maduros de la temporada pueden convertirse en una salsa para varias comidas. Aquí los combinamos con zanahoria, cebolla y un poco de albahaca: una base sencilla para pasta, arroz o unas verduras al horno. La zanahoria aporta un sabor suave; prueba el conjunto antes de decidir si necesita algún ajuste.
No todos los tomates sueltan la misma cantidad de agua. Trocearlos pequeños facilita la cocción, y reducir unos minutos más puede ser suficiente si la salsa queda ligera. Los ajustes se plantean para Monsieur Cuisine Smart; consulta el manual de tu versión para la tapa, la ventilación y la trituración de preparaciones calientes. Esta receta es para consumir refrigerada o congelar, no un procedimiento de conserva.
Paso a paso
- Lava los tomates, retira los pedúnculos y las partes dañadas, y corta en dados de unos 2 cm. Pela la zanahoria y córtala en rodajas finas de 3 mm. Pela la cebolla y el ajo; corta la cebolla en cuartos.
- Introduce la cebolla en el vaso correctamente montado y pica 8 segundos a velocidad 6. Espera a que las cuchillas se detengan y baja los restos con la espátula. Añade el ajo picado a mano y la zanahoria en rodajas.
- Incorpora el aceite, cierra según el manual y programa 10 minutos a 100 °C, velocidad 1. La zanahoria empezará a ablandarse; no buscamos dorar las verduras a esta temperatura. Detén el aparato antes de abrir o mover restos de las paredes.
- Añade los tomates y la mitad de la sal, comprobando que el contenido queda por debajo de la marca máxima. Cocina 30 minutos a 100 °C, velocidad 1, con la configuración de tapa y ventilación indicada por el fabricante para salsas. No improvises una tapa ni dejes el vaso abierto mientras gira.
- Detén el aparato y abre despacio, apartándote del vapor. Prueba una rodaja de zanahoria: debe aplastarse fácilmente. Si sigue firme, cocina 5 minutos más. Si la salsa está muy acuosa, prolonga en intervalos de 5 minutos con la ventilación autorizada, comprobando que no se pegue.
- Añade la albahaca y deja bajar la temperatura hasta las condiciones de trituración permitidas por tu modelo. Cierra y tritura de forma progresiva hasta obtener la textura deseada; no uses Turbo con ingredientes calientes. Espera unos 10 segundos después de parar antes de abrir. Ajusta sal y pimienta, y sirve o reparte en recipientes pequeños para enfriar y refrigerar pronto.
Los consejos de Lola
Si no encuentras buenos tomates frescos, sustituye los 800 g por tomate triturado sin azúcar añadido y comprueba la reducción: puede tener distinta concentración y acidez. Para una salsa rústica, pica las verduras más pequeñas desde el principio y omite la trituración final si ya están tiernas.
No añadas agua de entrada: los tomates suelen aportar suficiente. Si durante la cocción observas que se pega o espesa demasiado, detén el aparato y añade agua a cucharadas, antes de continuar con la tapa correctamente cerrada.
Guarda la salsa refrigerada en recipientes limpios o congela porciones una vez enfriadas. Un tarro cerrado no convierte esta preparación en una conserva segura a temperatura ambiente; aquí no se incluye esterilización ni envasado para despensa.
Redacción de Chequebo · Actualizada el 18/10/2026

