Tarta fina de manzana y canela
Una tarta sencilla de manzana con base crujiente, fruta laminada y un brillo ligero de mermelada. Ideal para aprovechar la temporada.
Esta tarta fina deja que la manzana sea la protagonista. La base se hornea primero unos minutos para que no quede húmeda, y después se cubre con láminas solapadas, canela y una cantidad moderada de azúcar. Es un postre fácil de cortar y queda estupendo templado.
Elige manzanas firmes y córtalas con un grosor parecido. Si unas láminas son muy finas y otras gruesas, el punto será irregular. La masa debe permanecer fría hasta entrar en el horno; si se ablanda mientras preparas la fruta, guárdala unos minutos en la nevera.
Paso a paso
- Calienta el horno a 190 °C, calor arriba y abajo. Coloca la masa con su papel en un molde bajo de unos 26 cm, pincha el fondo y enfría 10 minutos.
- Cubre la base con papel y peso de horneado. Hornea 10 minutos, retira el peso con cuidado y hornea 3 minutos más para secar ligeramente la superficie.
- Pela las manzanas, retira el corazón y córtalas en láminas de 3–4 mm. Mézclalas con el limón para limitar la oxidación mientras terminas de prepararlas.
- Espolvorea la almendra sobre la base. Coloca la manzana en círculos solapados, desde el borde hacia el centro. Reparte el azúcar, la canela y la mantequilla en trocitos.
- Hornea 18–22 minutos, hasta que la masa esté dorada y la manzana tierna en los bordes. Si el contorno toma demasiado color, protégelo al final del horneado.
- Calienta la mermelada con el agua y pincela la tarta recién salida del horno. Deja que repose 15 minutos antes de desmoldar y cortar.
Los consejos de Lola
La almendra molida absorbe parte del jugo de la fruta y ayuda a conservar la base. Si existe alergia a frutos secos, omítela y espolvorea una cucharada fina de pan rallado.
Sirve la tarta templada o a temperatura ambiente. Guarda las sobras refrigeradas y devuelve el crujiente con unos minutos de horno suave, vigilando que no se queme.
Redacción de Chequebo · Actualizada el 4/10/2026

